martes, 25 de septiembre de 2012

Sucedió otra vez...

Y sucedió otra vez... De nuevo las mismas emociones, el mismo vacío en el estómago, esas ganas de estrujar algo entre las manos solo por los nervios, solo porque te preocupa ser rechazada, solo porque esperas ansiosa y al mismo tiempo temes de su respuesta...
¿Cómo alguien puede hacerte sentir todo y nada al mismo tiempo? ¿En qué momento se le entregan las armas para hacerte vulnerable? Construiste muros que no sabes como botar, te alejaste por tu propio bien, para que nadie más jamás volviera a hacerte daño... estabas bien solo, sola... La vida es más fácil cuando no te gusta nadie... Pero las cosas no son como quieres y de repente todo cambia, en un segundo, con una mirada y una sonrisa...
Y se me había olvidado lo mucho que me gustabas, y se me había olvidado cuánto te quería...

lunes, 24 de septiembre de 2012

Harta

Es horrible, sentir esa presión en el pecho, querer gritar pero seguir en silencio... ¿Por qué las cosas nunca salen bien? ¿Por qué nada puede ir bien en este jodido último tiempo? Siempre hay algo que al final del día opaca mi sonrisa, algo que me trastorna, algo que me quita la felicidad que tuve...
¿Por qué? ¿Por qué las malditas cosas se complican tanto? ¿Por qué hay personas que son incapaces de escuchar? Que interrumpen cuando ni siquiera terminas de hablar, cuando estás comenzando a decir lo que piensas, lo que sientes, y saben que te cuesta, porque eres de los que sufre en silencio, de los que prefiere desvelarse, mantener los ojos abiertos en la noche, mojar tu almohada con lágrimas para luego levantarte al otro día agotada, cansada con pocas horas de sueño... ¿Por qué hay gente que cuando uno les pide que te escuchen ellos solo responden "Escúchame tú a mí"? ¿Creen que lo que tienen que decir es más importante? ¿Creen que porque son mayores, porque es tu mamá tiene derecho a hacerte callar? ¿A pasar por alto lo que tienes que decir? ¿Por qué? ¿Por qué luego se quejan de que no les cuentas nada, que ya no eres la misma, que las cosas han cambiado? Y tú quieres gritarles que no cambiaste, solo te diste cuenta que nadie quería escucharte... Que nadie nunca quiso hacerlo... 
Existe una gran diferencia entre oír y escuchar, entre charlar y conversar... No es igual... No basta con que solo se interesen por cómo te fue en la escuela, o en el pre universitario... Te ven cansada, saben que no estás bien pero simplemente tu familia se cae a pedazos y todos parecen tener problemas más importantes que los tuyos... O siempre hay un tema más alegre y no tan triste para conversar... ¿Qué más puedes hacer? Solo irte a tu habitación y conversar con la luna, que allá en lo alto del cielo te quiere hacer saber que mañana será otro día, y tú ruegas porque sea un día mejor, un día en el que no llores, porque la verdad ya estás cansado de hacerlo...