Y sucedió otra vez... De nuevo las mismas emociones, el mismo vacío en el estómago, esas ganas de estrujar algo entre las manos solo por los nervios, solo porque te preocupa ser rechazada, solo porque esperas ansiosa y al mismo tiempo temes de su respuesta...
¿Cómo alguien puede hacerte sentir todo y nada al mismo tiempo? ¿En qué momento se le entregan las armas para hacerte vulnerable? Construiste muros que no sabes como botar, te alejaste por tu propio bien, para que nadie más jamás volviera a hacerte daño... estabas bien solo, sola... La vida es más fácil cuando no te gusta nadie... Pero las cosas no son como quieres y de repente todo cambia, en un segundo, con una mirada y una sonrisa...
Y se me había olvidado lo mucho que me gustabas, y se me había olvidado cuánto te quería...
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